El wyvern y su dama [Privado]

 :: On Rol :: Inframundo

Ir abajo

El wyvern y su dama [Privado]

Mensaje por Pandora el Lun Oct 20, 2014 4:20 pm

Juntando la poca voluntad que tenía es que logró levantarse de aquella habitación en cenizas y tambalearse fuera, andando por el pasillo de aquel palacio que ahora parecía tener un poco más de vida. No es que estuviera lastimada pero sus piernas no resistían esos temblores casi nerviosos, recargándose con su hombro no quemado y la mano contraria en las paredes. La única herida que tenía era la quemadura en su blanquecino hombro... La cual ardía hasta las lagrimas pero se contenía. Y debía hacerlo más.

- Cálmate...

Se dijo a sí misma como un reproche. No podía demostrar esa clase de debilidad ante los demás y si cualquier espectro la encontraba así no sabía si sería un aliado o simplemente otro que podría aprovecharse de su situación. Así que tomando aire es que trató de relajarse. Se enderezó y esperó unos minutos hasta que sus piernas níveas dejaran de temblar. Cerró los ojos... Concentrándose en su corazón desbocado, intentando encerrar por unos momentos esos ojos pardos... Y esos carmesí que sólo despedían muerte.

Dio un paso al frente mientras abría los ojos purpura... Estaba lista para seguir. O eso esperaba. Quizás cualquier estimulo terminaría derrumbandola pero al menos podría llegar hasta su habitación, andando muy firme, con ese cabello negro como seda azabache. No pudo evitar pensar en toda esa maraña de sentimientos... Entre la soledad, la decepción... Un corazón roto que además había sido quemado hasta las cenizas...


- Mmmp...

Se llevó el dorso de la mano hasta su frente, mareándose.


avatar
Pandora
SSES - Moderadora
SSES - Moderadora

Mensajes 376

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El wyvern y su dama [Privado]

Mensaje por Lord Ahren el Mar Oct 21, 2014 3:00 am

La humillación de la derrota la estaba consumiendo lentamente, arrastraba su cuerpo mas que caminar y es que las profundas heridas que había recibido ahora drenaban su sangre lentamente dejando un trazo que venia desde el jardín de las flores, su cosmos ya era casi nulo, sentía que la batalla estaba perdida que nada mas podría hacerse y que después de todo había fallado a Hades y a Pandora... pero ¿Habia visto antes a Hades o Pandora? ¿Que tenia el que rendirle pleitesía a alguien que no conocía? pero aun asi eran sus amos, sus jefes y ella le debía toda la obediencia y punto final.
Mientras caminaba podía sentirse el sonido de su armadura resquebrajarse, su surplice había sido dañada bastante en la batalla y no podía mas que cargarla a medida que avanzaba hacia su destino: Caina, pero estos caminos nunca le habían parecido mas pesados y mas duros que ahora, al contrario siempre usaba su proporcionaste para trasladarse a donde lo deseara, ahora solo esperaba quitarse aquello... darse un baño e informar a su superior, osea Pandora, la batalla que había librado contra nada mas y nada menos que un Dios.

- Creo que tengo suficiente cosmos para tele transportarme hasta la residencia de la princesa... -

La rubia cerro sus ojos y entonces aumento lentamente su cosmoenergia hasta que esta comenzo a fluir como pequeñas ondas, y no fue hasta que materializo en su mente el lugar al que iria, que este no estallo correctamente haciendola desaparecer; al instante el cuerpo derruido, lastimado e impregnado en sangre de la juez aparecio frente a una tambaleante Pandora, los ojos ambarinos de Sophia se abrieron de par en par y entonces fue cuando la atajo sujetándola de manera delicada pero firme.

- ¿Señorita Pandora... esta usted bien? - la voz de la rubia emergió de entre sus labios con firmeza, se irguio ella misma acompañando el cuerpo suave, delicado y esbelto de la mujer, por alguna razón se sintió impactada por una belleza que nunca antes había visto, y sin embargo sabia que era ella por la infinidad de veces que los mismos espectros la describían; el pequeño sobresalto de su corazón menguó cuando se dio cuenta que estaba frente a ella en un estado cuando menos deplorable.

- Permitame escoltarla hasta su habitación - cuando dijo esto, por alguna razón recupero todas sus fuerzas, la tomo con delicadeza entre sus brazos y la cargo como un hombre lo haría, era un cuadro pintoresco el camino de la juez con Pandora en brazos hasta la habitación de la ultima, mientras lo hacia observo que parecia estar herida por una quemadura en el hombro, esto hizo que la rubia se mordiese un labio, la mordida fue tal que un hilo de sangre manó de este recorriendo la comisura, en su interior se preguntaba quien seria capaz de mancillar un cuerpo tan esbelto y perfecto.

Casi al contrario de ella Sophia tenia un ala hecha pedazos, la otra estaba perforada por miles de agujeros, la mitad de su peto destruido  dejando al descubierto un pecho que apenas era cubierto por las telas de su ropa, ni hablar de su casco el cual ya ni siquiera portaba o tambien de una de sus piernas que sangraba profusamente y aun asi, aunque minutos antes flaqueara en soledad, ahora mientras cargaba a su señora, Sophia de Wyvern no mostraba debilidad alguna; ni siquiera cuando aparto la puerta de la habitación de la regente del mundo inferior, depositandola con serenidad en la cama... finalmente la rubia dio dos pasos hacia atrás e intento arrodillarse a su señora en un intento de mostrarle respeto, aunque mas que eso cayo de rodillas extenuada.

- tsk... - estaba ofendida por su debilidad, odiaba mostrarse asi ante su lider, pero no le quedaba de otra que aceptar su debilidad y recibir su castigo, como estaba casi segura que iba recibir de la mano de la que acababa de cargar hasta su lecho... despues de todo, no parecia un castigo para Sophia que ella dispensara la pena por su derrota.





Show me a hero... and i will write you a tragedy.
Lord Ahren von Heine

Volver arriba Ir abajo

Re: El wyvern y su dama [Privado]

Mensaje por Pandora el Mar Oct 28, 2014 4:22 pm

Entonces justo frente a ella miró... ¿Una lucesita purpura? No tuvo tiempo ni de reaccionar al respecto ya que una explosión de cosmos sucedió de la nada donde antes estaba aquella luz, revelando una mujer de gran estatura, en una surplice dañada. Reconoció esas líneas de la armadura, ese contorno y esa forma... ¿Wyvern? Claro. Había visto renacer esa estrella una vez más. La conocía de vista a pesar de que jamás hubieran cruzado palabra alguna. Era su deber... Conocerle.

- ¿Sophia de Wyvern?

Pero apenas si preguntó cuando fue levantada en brazos. Ahí es cuando pudo observar detenidamente el terrible daño que tenía la armadura negra, desde esa ala rota hasta el peto despedazado, sin poder apreciar los daños por debajo de la cintura por la forma en la que la cargó. Pasó sus ojos púrpuras por encima de todo lo que pudiera, notándola además de herida... Cansada.Y aún así, se estaba tomando el esfuerzo de llevarla al verla además de quemada tan derrotada mentalmente. Su ropa y rostro estaban manchados de cenizas, dándole una apariencia más o menos sucia, notable en su tez pálida como el mármol.

- ¿Qué te paso? ¿Por qué estás herida?

Pasó uno de sus dedos por la sangre que brotaba de su labio. Hasta hace un segundo no tenía nada. ¿Estaba de verdad tan lastimada? Miró la sangre brillante en sus dedos... "La lealtad se paga con sangre" pensó, estremeciéndose internamente. No se resistía a la ayuda, después de todo de verdad la necesitaba y al parecer ella era lo suficientemente amable y condescendiente como para mostrarse orgullosa como había pasado con Jack y con el 90% de los espectros. Y aunque fuera el caso... No tenía nada de fuerza.

Su habitación distaba mucho de la de los demás residentes del Inframundo. Era grande, con una pequeña sala como recibidor y un poco más adelante una habitación de tapices de sakuras enmarcados al estilo gótico. Una cama queen size con un dosel de cortinas negras semi transparentes, de encaje. Todo sobre dos niveles de tarima con alfombra, alejándose del suelo de madera negra. En los buró había un sin numero de flores vivas, de colores llamativos como el rojo o el blanco. Varios libros, alguna lámpara.. Nada realmente moderno.

Se dejó recostar pero inmediatamente se incorporó, sentándose en la cama al verla casi caer de rodillas. La miró en silencio unos momentos...


- Explícate... Y quítate la surplice.

Ordenó sin más. Con mucho cuidado se quitó las zapatillas ella misma. Colocó sus pies desnudos en la alfombra y llevó ambas manos a su espalda para comenzar a bajar el cierre del vestido, todo con una calma casi infartante. Con un susurro de la tela acariciando su piel fue que quedó semi desnuda ante la juez. Debajo portaba lencería negra a juego, de un hermoso y elaborado encaje que emulaban enredaderas. Sus curvas eran finas y agradables a la vista. Una cintura avispada, caderas prominentes que daban paso a unas firmes y largas piernas. Sus pechos eran abundantes y firmes, de un redondo invitante.

Off: Habitación:
Spoiler:


avatar
Pandora
SSES - Moderadora
SSES - Moderadora

Mensajes 376

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El wyvern y su dama [Privado]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba


 :: On Rol :: Inframundo

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.